Real e Ilustre Congregación
de Nuestra Señora de los Ángeles
Constituida en 1817
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La Ermita

La Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, según un documento fechado en 1722, explica que:

“Sita en término de este dicho lugar (Getafe) y a distancia de media legua y halló se venera la Santa Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles con especial adorno y luzimiento en su capilla con retablo dorado y camerin y cuida de sus cultos D. Diego Benabente, presbítero de este lugar”

ermita1Pero esta descripción sería diferente en el siglo XVII, porque en la primera rogativa de Nuestra Señora de los Ángeles de 1612 no consta que en ese documento tuviese ermita, aunque sí aparece en la primera fiesta celebrada en honor de esta Imagen en 1616, en su casa del Almodóbar (Cerro de los Ángeles). Esta casa sería un pequeño recinto, casi capilla,  sin campana; ya que el 19 de noviembre del año 1618, D. Melchor de Soria, obispo de Troya, bendice la campana de la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, y aquí es donde se menciona por primera vez.

Campana que se pondría en una especie de espadaña, soportada por una pequeña nave con un presbiterio que albergaría a la Imagen.

No se conocen más datos en el siglo XVII sobre la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, pero ya en el siglo XVIII son muchos los documentos que hablan sobre ella. Por ello dividiremos este apartado en dos elementos distintos de la ermita en el siglo XVIII: su construcción o ampliación y su decoración.

a) Comienza su construcción o ampliación  a principios del siglo XVIII, cuando se toman las primeras cuentas al administrador de la Imagen en 1722, donde consta:

“una carta de pago de nuebe mill trezientos y ochenta y dos reales de vellón dada en veinte y zinco de octubre de setezientos y diez y nuebe por Francisco de Fuentes, maestro de obras de Madrid y a fabor del dicho D. Diego de Benavente que es lo que costó hazer el cuerpo de la hermita de Nuestra Señora de los Ángeles; de yesería en la conformidad que está el crucero y esto sólo a lo que toca a los jornales y manos […] y así mísmo declara que se ha gastado otras muchas cantidades en reparar la fabrica material de dicha ermita [….] de cuios gastos no tiene rezibos”.

Esta carta de pago confirma que en el siglo XVII la ermita era un pequeño espacio, y es ahora cuando se hace el cuerpo de la nave y el crucero, ampliándose la primitiva. En ese mismo documento se registra el gasto causado por embaldosar la ermita y colocar la reja de la tribuna. En esas mismas cuentas, se refleja el hecho de reunir dinero para acabar el pórtico, y la queja del señor visitador que encuentra indecente la fachada de la puerta principal de la misma, y que no se arreglará hasta el año 1771 en que se decide modificarla para que, con el nuevo Carro Triunfal, la Imagen pueda entrar y salir con el mayor adorno, grandeza y decoro. Para ello se realiza el ensanchamiento de la puerta principal que da al poniente, debido a que el nuevo carro ideado es más ancho y alto que las andas utilizadas  normalmente para el traslado de la Imagen. El autor de esta fachada es el escolapio Padre Gabriel de San José de Calasanz, que residía en el Colegio de las Escuelas Pías de Getafe, terminando la obra en el año de 1773.

En 1735 se realiza el campanario por los maestros alarifes Manuel y José de Trigo. En la visita de 1737 aparecen los gastos de las puertas principales, hechas por Juan Pérez y Pedro González maestros de carpintería  y vecinos de la villa de Trillo. En 1746 constan los gastos hechos por revocar la ermita y componer la media naranja, dato importante porque nos va configurando los elementos arquitectónicos de la misma. En la visita de 1750 consta la construcción de la torre con campanario, realizada por el maestro alarife Juan de Villena, con la colocación de dos campanas que por su devoción a Nuestra Señora de los Ángeles ofreció D. Juan Pingarrón, Marqués de la Granja y natural de Getafe. En la segunda mitad del siglo XVIII, la ermita sufre reparaciones en su fábrica pero ninguna construcción nueva.

b) Durante el siglo XVII, en el interior de la ermita, que era de una sola nave, se encontraba un retablo que albergaba la imagen de Nuestra Señora, y que consta en las partidas de defunción desde 1622, siendo la primera partida de defunción que da dinero, la de Mateo Ocaña.

En 1631 el santero de la ermita da los últimos reales para dorar el retablo.

“Para dorar el retablo de Nuestra Señora de los Ángeles mandó diez reales y otros diez para lo que ha costado el hazerse”

Pero este retablo no llega al siglo XVIII, debido a que en la primera visita eclesiástica que se toma al administrador de las cuentas de la Virgen en 1722, consta hacer un nuevo retablo de Nuestra Señora de los Ángeles (8.000 reales) y dorarle (10.000 reales). Este retablo viene descrito en el inventario de 1792:

ermita2“Altar mayor, se advierte un retablo de follages y ojarasca que por ser de tan mal gusto merecía darse al fuego: menos malas son las estatuas de Santa Bárbara y Santa Marta, y otros dos niños de talla de Jesús y S.Juan que están colocados a sus pies; en el sagrario se advierte un Ecce Homo de talla y encima un santo Christo de marfil que tiene de bueno lo que representan. En medio del retablo se coloca a María Santísima de los Ángeles adornada con un gran trono de plata con varios ángeles de bronce pendientes de él y de su arco que uno y otro es de plata con el corazón de yerro con corona y sobrecorona, la primera de plata sobredorada y la segunda de plata”.

En este retablo de principios del siglo XVIII, se observan connotaciones neoclásicas con reacciones contra el estilo barroco de principios del XVIII. La Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles se colocaba en un habitáculo en el centro del retablo, que llegaba a configurarse como camarín. El inventario de 1792 registra que este espacio contenía siete pinturas iguales sobre la historia de la Virgen.

“Quatro retablos a las esquinas de la media naranja” que costó hacerlos (2.880 reales). Que en el inventario de 1792 los describen como “en los quatro postes quatro retablos y en ellos el Niño Jesús, S.Juan, S.Crispin y S.Crispiniano, todos de tres quartas de alto de talla”.

Y en la nave se situaba “el retablo del Santo Xpto [Cristo] de la Agonía”costando (2.000 reales) el hacerse.

Un órgano nuevo, puesto con motivo de la visita de 1732 por el maestro organero de la villa de Madrid, Pedro Echevarría, no se conserva.

Otros elementos descritos en este inventario se han conservado hasta nuestros días.

La ermita fue posteriormente reconstruida, en el año 1945, por el arquitecto Sr. D. Rodolfo García Pablos.

En el siglo XXI no se realizan grandes reformas en la ermita, produciéndose principalmente pequeños cambios en la decoración. Un hecho significativo que se produce en el año 2004 es el entierro de Don Francisco José Pérez y Fernández-Golfín, primer obispo de Getafe, en la nave central de la ermita, justo delante del presbiterio.

Entre las pequeñas reformas realizadas destacan las obras en la habitación en la que se guarda el Carro Triunfal; la instalación en 2004 de un elevador para bajar la Imagen del retablo con mayor seguridad; la redecoración del camarín de la Virgen en 2005; el acondicionamiento del pórtico de la fachada sur, con cerramiento en cristal de la arcada triple en 2011. Es digna de destacar la instalación de la Puerta Santa en bronce con motivo de la celebración del Año Jubilar Mariano, instalada en 2010, con motivo del cuarto centenario de la Sagrada Imagen.

La nueva puerta conserva intacta la portada de piedra de la puerta antigua con su arco de medio punto, conservando las mismas dimensiones en su umbral para no afectar al paso de la Sagrada Imagen en su Carro Triunfal. Tanto el dintel como el tímpano están divididos en dos mitades iguales que acompañan a cada hoja de la puerta, por lo que al abrirse queda diáfano el umbral de la puerta. La Puerta Santa está integrada en la hoja derecha, viendo la puerta desde el exterior, pudiendo abrirse esta Puerta Santa de manera independiente de la puerta mayor. Esta apertura se realizará solamente durante la celebración de los Años Jubilares, estando clausurada el resto del tiempo.

En lo que a la decoración de la puerta se refiere, se distinguen tres zonas principales: el tímpano, la hoja izquierda y la hoja derecha.

El elemento principal del tímpano es un anagrama del Ave María, a cuya izquierda está el escudo papal de Benedicto XVI, que concede el Año Jubilar, y a su derecha, el escudo episcopal de D. Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo, que solicita dicho Año. Bajo los dos escudos sendas cintas llevan las inscripciones “IV CENTENARIO” y “DICIEMBRE 2010”. Por último unos angelitos soportan una cita con el lema “REGINA ANGELORUM ORA PRO NOBIS”.

La hoja izquierda representa la vida de la Virgen María. Cada cuarterón lleva uno o varios bajorrelieves con escenas tales como la Anunciación, la Visita a Santa Isabel, el nacimiento y la Pasión de Cristo. En los peinazos se insertan tres medallones con una alegoría al Sagrado Corazón de Jesús, el escudo de la Congregación y el escudo del Obispado.

La hoja derecha representa a Nuestra Señora de los Ángeles. El cuarterón superior reproduce el grabado antiguo en el que quedan representados los dos lugares más significativos para la Imagen: la Ermita y la Catedral de Getafe. La Imagen es representada en su Carro Triunfal tirado por angelitos. El segundo cuarterón reproduce el Monumento de la Salve, con el cual durante las Fiestas Patronales se representa simbólicamente la Ascensión de la Virgen al Cielo. El tercer cuarterón representa la Coronación Pontificia de la Sagrada Imagen. Y por último, el cuarterón inferior representa las Solemnes Procesiones de la Sagrada Imagen por las calles de Getafe, con sus fieles iluminando su camino con hachones. De nuevo los peinazos llevan medallones insertos, que en este caso representan a Santa Maravillas de Jesús, a la Beata Mª Ángeles de San José y al pueblo de Getafe por medio del escudo de la ciudad.

En el parteluz aparecen los cuatro evangelistas junto con la figura con la que suelen ser representados de manera alegórica.

El trabajo artístico de la puerta se completa con la instalación de una paloma de bronce sobre la piedra clave del arco, descendiendo sobre la puerta, como alegoría de la bajada del Espíritu Santo sobre los peregrinos que crucen dicha puerta.

  • Puerta Santa

En resumen podemos decir que su interior es de una sola nave con bóveda de medio cañón y crucero no muy sobresaliente en planta, con cúpula de media naranja y linterna soportada por pechinas. En ellas se representa a los cuatro Evangelistas con sus símbolos. En la cabecera preside el retablo mayor, realizado en madera dorada y policromada de estilo churrigueresco. Lo remata un Calvario custodiado por dos tallas de ángeles con palmas y en el cuerpo principal los Sagrados Corazones de Jesús y María, flanqueando la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, (Patrona de Getafe y Coronada por el Sr. Obispo D. Francisco José Pérez y Fernández-Golfin).

Aunque ésta es una talla del siglo XVII posee elementos de ornato de los siglos XVIII, XIX y XX.

Ocupando las esquinas del crucero hay cuatro altares barrocos que están dedicados a la Virgen del Pilar, San Isidro, San Fernando, y se cree que San Isidoro.

A los pies de la ermita hay un Cristo.

En un muro aparece, tras una puerta con reja de forja, el Carro Triunfal del año 1774, realizado en madera dorada de estilo rococó, siendo su autor el maestro tallista Juan Maurat.

 
 

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